El desayuno es en la cabaña, nos abastecen de todo para ello y para tomar un pancito para el camino. Aprovechamos la ducha ya que debíamos prepararnos para tres días sin ése lujo… en realidad sin baño, cada cabaña tiene sólo Letrinas. Y para compensar la falta de ducha, hay un sauna en cada cabaña y nieve. La verdad es que, al menos a nosotros, éso nos importaba bien poco. Queríamos la aventura.
A las 9 a.m Iris nos vino a buscar y partimos cada uno tomó su mochila, las maletas las guardan hasta que regresemos. En la mochila debíamos llevar sólo lo necesario, para un aseo personal, cambio de ropa interior y camisetas para cada día.
Tuvimos que alistar a nuestros perritos y se nos hizo hincapié en algunas cosas que Iris consideraba importantes, como que el sistema de recorrido considera una pausa para tomar té y comer algo como un pequeño sandwich y que no hay paradas para tomar fotos, porque debemos llegar a la cabaña antes de que oscurezca y eso es antes de las 17 hr.
La partida fué muy intensa, porque cuando los perritos ya tienen el arnés y están en posición frente al trineo, comienzan a ladrar y a aullar, porque saben que ya nos pondremos en movimiento, cuando partes, sales a mucha velocidad porque sólo quieren correr…. hay mucha acción previa a la partida.

La primera parte del recorrido fué entre bosques, ciertamente que el paisaje se disfruta mucho. Pero hay que ir atenta al camino, las curvas, ramas de los árboles y ver si el que va adelante frena, etc. No hay tiempo para detenerse y tomar fotos, sólo hay que avanzar. Pero ésos paisajes quedaron en mi memoria como postales.

Esta imagen refleja la sensación de libertad que se siente en el trineo, es maravilloso saber que estás recorriendo una ruta que es un lago congelado y qué decir del aire puro que se respira… es todo un regalo.

Tuvimos una pausa alrededor de las 14 hr para alimentar a nuestros perritos, les dimos pelets, y nosotros pudimos tomar té y comer algo, yo no tenía hambre así es que sólo tomé un poco de té.
El recorrido hasta la primera cabaña fué de 43 km. En la ruta de ése día hubo dos caídas pero sin problema para Corinna y Susanna, ellas relataron que fué como caer sobre un suave colchón… pero de nieve.
Tuvimos además 2 tacos de trineos porque en el campamento hay muchos programas simultáneos, entonces es posible encontrar en los senderos a otros grupos. Los guías tienen que organizarse para decidir quien pasa primero y entonces el otro grupo tiene que salirse del sendero y esperar… lo que suma una nueva aventura al día.
El grupo que tiene que dar la pasada a otro, debe voltear el trineo, tomar la soga de los perritos y tirarse en la nieve junto a ellos, hasta que pasen los otros. Es muy especial estar tan cerca de ellos, unos están inquietos otros tranquilos, los puedes mirar y sentir muy cerca y al final se calman.

Llegados al destino lo primero es ubicar a los perritos en un buen lugar para que pasen la noche. Hay que sacarles su arnés y dejarlos cómodos. Luego hay que transportar todas las cosas a la cabaña, nuestro equipaje y las cosas para alimentarnos nosotros. En cada trineo va comida para los perritos y la guía lleva la comida para nosotros.
En la cabaña Iris nos indicó las diferentes actividades que teníamos que repartirnos. En nuestro caso cada pareja tomó una tarea de acuerdo a sus habilidades y gustos. Nosotros tomamos el proveer de agua y alimentar a tooodos los perritos, en total teníamos 31. Franz hizo el transporte de agua y para mí la mejor decisión fué ayudar a la guía atendiendo a los perritos, éste trabajo lo hacíamos tres veces al día.
Thomas y Corinna eran los más experimentados, éste es su cuarto Husky´s Tour. Así es que Thomas fué quién hacía el fuego para el sauna, afortunadamente para cocinar había gas. Peter y Susanna tenían a cargo la limpieza de la cabaña y de los perritos.
La guía cocina para nosotros, porque tienen las porciones y menú preparados. Para nosotros tenían comida vegetariana. Ella trabaja mucho. Llegando hace una sopa para todos, luego va a alimentar a los perritos, a esa hora se les da salmón congelado, son bolsas de unos 15 kilos que traen los restos que quedan de los salmones después que han sido faenados, para venderse fileteados. Terminada esa labor comienza a preparar nuestra cena. Nosotros en ése intertanto ordenamos nuestras cosas, ponemos a secar los overoles, las botas, preparamos las camas y cuando el sauna está listo tomamos turnos para usarlo y tener algo parecido a una ducha.
Como a las 17 hr tomamos una riquísima sopa de salmón, realmente reponedora, porque en la ruta no se toma mucho líquido, una porque no hay tiempo y otra porque, encontrar dónde poder hacer «pipí»… especialmente para las mujeres es un tema.
Luego de la sopita hicimos dos turnos para el sauna, uno para las mujeres y otros para los varones. Para mí fué toda una experiencia después del sauna salir a la nieve, como Dios te echó al mundo y llenarte de nieve… ése contraste de temperaturas es muy energético e inolvidable. Alrededor de la 19 hr. cenamos unas albóndigas puré, para mí vegetarianas y de postre un kuchen de frambruesas. Después de la cena fuimos a alimentar nuevamente a los perritos, es muy gratificante atenderlos y ellos lo agradecen. Luego de ello a dormir… estábamos muuuy cansados.