

Hoy desayunamos pancakes, la verdad es que comida no faltó, nadie puede decir que tuvo hambre. Para el desayuno teníamos mantequilla, queso, salame, miel y mermelada. Algunos hacían avena leche… todo lo que queríamos estaba allí. Los momentos a la mesa eran muy entretenidos y buenos para conocernos un poco.
La preparación para el regreso tuvo sentimientos encontrados, porque los paisajes vistos, el haber vivenciado la naturaleza sin tanta intervención humana, estar junto a los perritos quedarían atrás, pasarían a ser otro hermoso recuerdo… pero a esas alturas todos pensábamos en la ducha que tomaríamos en el campamento… ya todos olíamos a perritos … y yo para rematarla también olía a salmón.
En el viaje de regreso se cayó mi Franz e Iris… así es que, al final, todos tuvimos una caída… pero sin consecuencias.
En un cruce de caminos sin mucho tráfico de autos y trineos, pude hacer un video de cada uno del grupo cruzando la calle… así nos veían otras personas en acción.
Cuando íbamos a hacer nuestra pausa de almuerzo nos topamos 4 grupos dos en cada sentido…
Los guías se reunieron y decidieron quién primero pasaba. Nosotros tuvimos que esperar. Tardamos en ésa tarea unos 30 minutos… los perritos estaban locos, sólo querían correr, fué harto trabajo voltear los trineos y tirarnos en la nieve y tratar de controlarlos, especialmente mi Bounty, que quería sólo correr.
Finalmente llegamos al campamento alrededor de las 15:30 hr. Hubo que dejar todo ordenado en nuestros trineos, dejar a nuestros perritos en sus casas y claro está agradecerles el viaje. En un pequeño trineo cargamos los restos de comida, la basura, cartones etc. y los dejamos en el lugar correspondiente para deshechos, luego fuimos a tomar sopita y después a dejar nuestras mochilas a la cabaña. Yo volví a ayudar a Iris en la tarea de alimentar a los perritos, personalmente feliz todo lo vivido, triste porque tendría que dejarlos.
Ya en la cabaña esperé mi turno para ducharme… qué regalo fué lavarme el pelo y ponerme ropa limpia. Luego tuve que lavar alguna ropa porque olían a salmón. En la cabaña había una secadora de ropa grande, como un refrigerador, así es que usando la técnica que me enseñó mi mamá, estrujé bien la ropa en una toalla, retorciéndola. Así en un par de horas tuve todo lo que lavé seco.
Esa noche fué una cena especial con Iris sentada a nuestra mesa. Los guías viven en otras cabañas a unos 20 km del campamento. Ellos tienen un contrato para toda la temporada, les proveen de casa y alimento, allí tienen todas las comodidades (lavadora, lavavajilla etc) y reciben su sueldo. Sólo al terminar el tour cenamos juntos en el campamento.

Nuestro grupo le regaló a Iris una caja de chocolates Ritter, que Corinna trajo, y un aporte en dinero a su esmerada labor para cada uno de nosotros. Esa noche tuvimos Salmón… mmmm exquisito. Después de la cena nos despedimos de Iris.
La temporada de tours, normalmente termina en abril… pero la nieve es cada vez menos, ahora en marzo hace más de 2 semanas que no nieva. El cambio climático está acortando la estación de invierno. Vamos a ver cómo será el próximo año. Nosotros queremos volver.